15:41, hora zulú. Stop. Recibido un e-mail de un mayorista. Stop.
Hace meses que no les compramos ni un duro porque la última vez que contactamos con ellos nos marearon la perdiz de una manera brutal. Stop. Para este mayorista, «el comercial ya te llamará» significa «no te llamará». Stop. Éramos clientes suyos desde que abrimos, hace ocho añitos. Stop.
Ahora parece que las cosas no van tan bien y hay que llamar la atención. Stop. Este es el asunto del último e-mail que he recibido de ellos:
Mojarás los pantalones al ver estos INCREÍBLES precios en SAIs
Cágate, lorito. Stop. Me da a mí que quienes se están mojando los pantalones deben de ser ellos. Stop. Llamadme malo, pero espero que así sea. Fin.


Si y el que dice… «NOS BAJAMOS LOS PANTALONES»… anda que….menudos mails.
¡Jajajajaja! Si es que cuando no se trabaja bien, se acaban pagando las consecuencias. Cuando uno paga por un servicio, sea el de un mayorista, el de un peluquero o el de un «artista» (albañil/electricista/fontanero/etc), espera que le atiendan bien y que el material o el apaño recibido tenga una calidad lo mejor posible. Si no es así, el proveedor pierde la confianza del cliente, y eso es aviso de velatorio inminente. Más aún tal como están los tiempos, que esto es «sálvese quien pueda». En fin… Igual es que son ellos los que necesitan unos pañalitos. ;P