Acabo de leer «¿Protege la garantía al consumidor?», una entrada de Al otro lado del mostrador sobre las garantías y los consumidores. A su vez, tenía su origen en un artículo de Fernando Herrera titulado «¿Protege la garantía a los consumidores?».
El planteamiento sobre las garantías
Nada más ver el artículo de Herrera, lo primero que me vino a la mente fue su tono hiper-mega-súper liberal —y, por supuesto, no me refiero a liberal en el sentido de que le guste el nudismo, por ejemplo—. Uno ya estaba acostumbrado a leer escritos con tintes políticos camuflados como artículos de opinión, así que empecé a investigar.
El articulista escribía también en Libertad Digital, periódico digital de línea conservadora fundado, entre otros, por Federico Jiménez Losantos, locutor vinculado entonces a la COPE. El texto estaba publicado en la web del Instituto Juan de Mariana.
Si hay algo de lo que quiero huir en este blog es de la política. Sin embargo, considero importante conocer los tintes ideológicos de quien escribe un artículo, sobre todo en temas en los que una inclinación u otra puede orientar la redacción y el intento de crear opinión. Quede, pues, señalado el contexto desde el que se formulaba aquella postura.
¿Puede autorregularse el mercado?
Pasando ya al tema principal, Fernando Herrera proponía en su escrito un mundo ideal donde no existiera una ley de garantías y los fabricantes compitieran entre ellos para ofrecer la mejor garantía y el mejor servicio posventa, con el objetivo de triunfar en el mercado. Aunque no todo en sus hipótesis estaba equivocado, bastaba leer el siguiente párrafo para preguntarse en qué sector de negocio tenía experiencia:
«Como se observa, la garantía, más que proteger al consumidor, parece beneficiar a los suministradores: les otorga más ingresos y disminuye la rivalidad entre ellos, y de terceros. Todo eso, por vía legal. Es fácil imaginar quiénes habrán estado detrás de estas exigencias al Gobierno… ¿o no?»
Eso es tenerlos bien puestos y lo demás es tontería: ¿la nueva ley de garantías fue auspiciada por los fabricantes y las marcas porque les interesaba? Claaaaaarooooooo.
Es muy bonito pensar que el mercado se autorregula. Pero, mientras imaginas ese concepto tan bucólico, observas que las operadoras móviles, por ejemplo, aplicaban precios prácticamente idénticos. Qué casualidad que las grandes subieran el establecimiento de llamada a 15 céntimos cuando entró en vigor el cobro por segundos obligatorio, y que los SMS costaran también 15 céntimos.
Si se quitara la ley de garantías, ya me imagino a los directivos de las grandes marcas sentándose a la mesa en una opípara comida para acordar una posventa igual para todos. Por supuesto, los precios no bajarían necesariamente por ello y las cuentas de las empresas podrían mejorar a costa del comprador.
El consumidor, las marcas y la ley
Luego está el consumidor, que también se las trae. Algunas marcas de coches daban tres o incluso cinco años de garantía. Otras —como suele ocurrir con las grandes— daban dos porque las obligaba la ley. Pero, claro, a ver quién era el guapo que se compraba un Kia: «¿Qué van a pensar los vecinos si me ven con un coche coreano?». No, no; como mínimo un Citroën o un Renault y, si se podía llegar a un BMW, mucho mejor.
Algunos pensaréis en la seguridad y estoy de acuerdo, pero no creo que fuera un factor decisivo para muchos compradores. Valga como ejemplo que Renault había obtenido mejores resultados de seguridad que algunos vehículos de marcas de lujo y no por eso gozaba necesariamente de mayor consideración.
Y, por último, estaba la propia ley, que también dejaba margen para los abusos. Que después de seis meses la marca pudiera alegar que era el cliente quien debía demostrar que el fallo era de origen tenía tela. Nos las metían dobladas y ni nos enterábamos.
Cuántas marcas y artículos habré visto yo —y seguía viendo entonces— anunciando un solo año de garantía, sobre todo en portátiles e impresoras. Que me cuenten a mí milongas sobre la protección del consumidor: si les impusieran buenas multas millonarias, verías tú qué pronto cambiarían las políticas de garantías.


«Es muy bonito pensar que el mercado se autoregula, y mientras estás imaginando este concepto tan bucólico ves la realidad y observas que las operadoras de móviles por ejemplo pactan precios (qué casualidad que todas las grandes subieron el establecimiento a 15 céntimos cuando entró el cobro por segundos obligatorio, y qué casualidad que el sms cueste 15 céntimos también en todas ellas). »
Lo de las telecomunicaciones es de coña. No sólo en las tarifas de los móviles, en los adsl pocos hay que bajed de 35-40€. Y que casualidad que las tarifas-plana para móviles empezaron a salir tambien a ese precio, para que la gente ni se pensase en sustituir su adsl de casa por la conexión del móvil.
Y si no tienes también el ejemplo de las gasolineras. Pactan un precio mínimo, y el usuario que se joda.
Todo se pacta, la libre competencia sólo beneficia a las empresas no a los consumidores.
Totalmente de acuerdo. Es penoso a día de hoy todavía ver como marcas como Epson y HP, venden sus impresoras con 1 AÑO de garantía…. ¿si hay problemas? pues que se pelee el cliente con la tienda .. o la gran superficie…
Keko8: Nadie te obliga a comprar impresoras de esas marcas. Además con algunos fabricantes puedes «ampliar» la garantía pagando más.
Homotecno: Estoy de acuerdo con tu opinión con respecto a las garantías, pero eso de «considero muy importante el saber los tintes ideológicos de quien escribe un artículo, sobre todo en temas en que una inclinación u otra puede orientar la redacción y el intento de crear opinión»
Me parece muy similar a lo que quieren implantar ahora a los bloggers en Europa, lo de «el carnet de bloggero», que ya no me gusta tanto. Para más info:
http://www.elblogsalmon.com/2008/06/30-el-carnet-de-bloggero/c/38234#c38234
En referencia al tema de los coches, me comentaba el otro día un amigo que trabaja en el sector, que también van fastidiados de margen. El concesionario se lleva en torno al 5% del vehículo; además, las marcas les obligan a comprar x número de coches al mes/trimestre y si no los venden se los comen. Ante eso, van a saco a facturar en la parte de taller, de ahí que algunas marcas den cinco años para abrir mercado y además asegurarte todos los cambios de aceite, ruedas etc en sus propio taller.
Respecto a los coches, eso de que la garantía te la dan solo si hago las revisiones en el taller oficial.. es de atraco a mano armada para arriba.. Yo doy 2 años de garantía a los pc’s y no obligo a la gente a hacer unos «chequeos» semestrales para ver el estado de la maquina….y cobrando claro…
Sobre eso de las revisiones de los coches ya ha habido casos en los que, obviamente, le han dado la razón al consumidor aunque no hizo revisiones en el taller oficial. Algunas de estas cosas, por desgracia hay que lucharlas; pero sí, tiene tela. Lo mismo que lo de vender cosas con 1 año de garantía. Y no me vale lo de «compra de otra marca» porque en algunas cosas no hay excesivas alternativas. Ví yo hace no demasiado como intentaban meterme una garantía de «equipo industrial» (3 meses) en un equipo de impresión de una marca que no es Hp ni Epson (es la otra que ofrece impresoras de inyección profesionales de gran formato)… Aquí están todos a clavartela en cuanto te descuidas.
Curro: lo de mencionar la ideología del autor del blog no me gustaría que se interpretara mal. A mí personalmente me da igual y no critico que sea de un lado o de otro, sino que su opinión está claramente mediatizada (en especial en este caso). No es lo mismo escribir sobre las garantías una persona que vive día a día estas experiencias, como nosotros en la función de tenderos, que otra persona que le da un tinte político. Y eso es lo que detecto en el artículo de Herrera: una clara defensa (y desde mi punto de vista mal articulada en algunos aspectos) de un sistema liberal extremo de manera muy subjetiva.
En otras palabras, el autor intenta justificar un sistema liberal total en este tema sin aportar ninguna experiencia ni base sólida.
Todo esto es desde luego mi punto de vista, que puede estar equivocado.
Respecto a lo de los coches. Mi vehículo actual es un Nissan al cual en el momento de la compra le amplié (por unos 300 euros) la garantía de 3 a 5 años. El año pasado me reventó algo del aire acondicionado (oí una pequeña explosión y luego un siseo, era el gas que estaba saliendo) y me entró en garantía (aunque no me lo aseguraban en un principio). La reparación me habría costado bastante más que los 300 euros (cuando me pasó el coche tenía 4 años). Eso sí, todos los mantenimientos los he hecho en talleres oficiales. Y aunque te pegan buenas clavadas, yo al menos lo pago a gusto porque imagino (sólo imagino) que no podrán ponerme ninguna excusa si se rompe algo que cubre la garantía.
¿Francisco Jimenez Losantos? ¿Ese quien es, el hermano pequeño del locutor de la COPE Fedegico Jimenez Losantos? No sabia que la cope fuera un negocio familiar, jajaja
Es lo más normal, si una ley la diseña un señor que está tras una mesa sin tener ni idea de la dinámica del sector …
Lo que es claro es que si son dos años, deben ser dos años para todos.
Saludos.
Gorgojo, gran lapsus el que cometí al escribir el artículo, muchas gracias por el aviso, ya está corregido.