Actualización 2026: los permalinks de WordPress ya no usan la estructura ?p=123 por defecto en instalaciones nuevas y el plugin que se recomendaba en 2008 ha desaparecido. Hemos revisado el artículo para que refleje cómo se hace hoy.
Cuando escribes un artículo en tu blog, este le asigna una dirección única que lo identifica. Es el permalink o enlace permanente, y su importancia es mayor de lo que parece: es la URL que usarán los buscadores para enviarte visitas y la que la gente compartirá.
Durante años muchos blogs mantenían la opción por defecto de WordPress, que generaba direcciones del tipo www.tublog.com/?p=1. Ese tipo de URL no dice nada ni a los buscadores ni a las personas. Un permalink perfecto debe ser lo más corto posible, fácil de leer e intuitivo.
WordPress permite personalizar los permalinks en Ajustes → Enlaces permanentes:
– Simple (?p=123): incumple todas las reglas de un buen permalink. Huye de ella.
– Día y nombre / Mes y nombre: ponen la fecha antes del nombre de la entrada. Puede parecer útil para saber de un vistazo cuándo se publicó algo, pero tiene inconvenientes: las URL son más largas, el contenido «parece viejo» en los resultados aunque lo hayas actualizado, y si cambias la fecha de un post cambias su dirección.
– Numérica: aplica lo mismo que a la simple.
– Nombre de la entrada (/%postname%/): la opción correcta y la que WordPress activa por defecto en instalaciones nuevas desde hace años. Da direcciones como www.tublog.com/mira-que-bonito.
Las ventajas son claras: la URL no cambia aunque modifiques fecha o categoría del post, es corta, y es mucho más probable que contenga las palabras clave por las que quieres posicionarte.
Cambiar los permalinks de WordPress en un blog que ya está funcionando
Si tu blog acaba de empezar, cambia la estructura y listo. Si ya tienes contenido posicionado, hay que hacerlo con cuidado: si las URL antiguas dejan de funcionar perderás las visitas que llegan desde buscadores y desde los enlaces que otros te hayan hecho.
La solución es la misma que en 2008, una redirección 301 de cada URL antigua a la nueva, pero las herramientas han cambiado. Hoy lo más sencillo es:
- Instalar el plugin gratuito Redirection (o usar el gestor de redirecciones de Yoast SEO Premium o Rank Math) antes de tocar nada.
- Cambiar la estructura en Ajustes → Enlaces permanentes. WordPress redirige por sí solo muchos de los cambios entre estructuras «con nombre», pero no te fíes.
- Comprobar en Google Search Console durante las semanas siguientes que no aparecen errores 404 y añadir a mano las redirecciones que falten.
Con eso los buscadores traspasan el posicionamiento a las nuevas direcciones y tus lectores no notan nada. Si quieres seguir afinando, repasa nuestras 10 técnicas básicas de SEO.
Nota: este post fue originalmente publicado en nuestro antiguo blog hermano Esgeek, ha sido revisado y actualizado en 2026
