Después de mucho tiempo con este blog abandonado… Homotecno (el auténtico, es decir, un servidor) vuelve a los mundos blogosféricos.
Poner esta página otra vez a punto ha sido toda una aventura, y debo decir que con muchas más complicaciones de las esperadas (fruto también de mi amplia desconexión, tan perjudicial en todo lo que tenga que ver con tecnología). Me ha servido como una gran cura de humildad ver hasta qué punto estoy «viejo», y no solo en la vida real 😉
Hacer sesiones «remember» mientras iba arreglando entradas ha sido un gustazo (trabajo que todavía no he terminado ni mucho menos, pero al menos ya buena parte del contenido está decente). Encontrarme con artículos escritos por estas manos hace 20 años (se dice pronto) resultó una experiencia entrañable y también, todo hay que decirlo, un ejercicio de autocrítica por ciertos tonos, expresiones y estilos que achaco por un lado a mi edad en aquella época y también al entorno de los blogs tenderiles en el que nació esta web originalmente.
No han faltado sorpresas en estas semanas de retoques y mejoras. La más grande, sin duda, fue ver la ingente cantidad de webs que se han perdido por el sendero de los años, tanto de empresas como de otros blogs. Cada día que pasaba rescatando y revisando publicaciones antiguas no podía dejar de sentir pesar por ver cuántas páginas han quedado abandonadas o perdidas 🙁
En este punto quiero mencionar de manera especial al servicio Wayback Machine, que me ha permitido recuperar numerosas referencias que de otro modo se habrían esfumado… como lágrimas en el mundo bitacoril. Ahora me alegro todavía más de las donaciones que les he hecho a lo largo de los años, algo que debería estar financiado incluso de manera pública en el área cultural.
Otra satisfacción ha sido leer los comentarios de algunos artículos de la época dorada de este blog. Con más de 500 entradas por delante no han podido ser todas, pero se andará. Una vez acabe el rediseño, que ya tengo prácticamente terminado, iré poco a poco haciendo un repaso global. Me ha encantado recordar nombres como Kinestésico, Tracy, Tendero Digital, Keko, CAU, Privateer y muchos más, una gran familia cibernética con la que compartimos infinidad de opiniones y experiencias.
Hay algo que no tengo nada claro y que quizá sea lo más importante: el camino que voy a seguir aquí. Lo primero será cerrar los últimos flecos del rediseño. En cuanto a los contenidos…. pues El Monstruo del Espagueti Volador proveerá. Escribiré lo que me apetezca, a ver qué sale. Como mínimo, seguro que me servirá para exorcizar mis demonios como un padre Merrin particular.

