Actualización 2026: punypng, el servicio que recomendábamos en 2009, cerró hace años. Hemos sustituido esa parte por las herramientas para comprimir imágenes que usamos hoy.

Para cualquiera que tenga una web, saber manejar y comprimir las imágenes que utiliza es indispensable para hacer menos pesado el sitio y que cargue más rápido. Y desde que Google mide la velocidad de carga como factor de posicionamiento, además de comodidad para el lector es SEO puro.
La idea es sencilla: una foto tal cual sale del móvil o de la cámara pesa varios megas, y en un blog rara vez necesita más de 1.200 píxeles de ancho ni más de 100-200 KB. Reducir tamaño y comprimir puede dividir el peso de una página por diez sin que el ojo note diferencia.
Herramientas gratuitas para comprimir imágenes (2026)
- Squoosh: aplicación web de Google, procesa las imágenes en tu navegador sin subirlas a ningún servidor. Permite comparar el antes y el después y exportar a WebP o AVIF.
- TinyPNG / TinyJPG: el clásico. Arrastras las imágenes y te las devuelve comprimidas; la reducción en PNG suele ser espectacular.
- ImageOptim (Mac) y Caesium o FileOptimizer (Windows): programas de escritorio para comprimir carpetas enteras de golpe.
- Si usas WordPress, plugins como ShortPixel, Imagify o EWWW comprimen automáticamente todo lo que subes y sirven versiones WebP.
Sobre formatos: WebP pesa entre un 25 y un 35 % menos que JPG con la misma calidad y ya lo soportan todos los navegadores; AVIF comprime todavía más. Para fotos, JPG o WebP; para gráficos, logos y capturas con texto, PNG o WebP sin pérdida.
Y una regla que no cambia: redimensiona antes de comprimir (en Windows lo más rápido es Image Resizer de PowerToys). No tiene sentido servir una imagen de 4.000 píxeles para que el navegador la muestre a 800.
Nota: este post fue originalmente publicado en nuestro antiguo blog hermano Esgeek, ha sido revisado y actualizado en 2026
