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El teclado, a veces es el teclado

Teclado en Homotecno Leyendo esta graciosa entrada de Clientophitecus, he recordado uno de esos casos curiosos que nos ocurrió recién abierta la tienda.

Un cliente quería cambiar su ordenador porque el actual se había quedado anticuado. Funcionaba perfectamente pero su lentitud hacía que no se disfrutara mucho con su uso. Así que le pasamos presupuesto, nos lo acepta, lo montamos y se lo instalamos.

Pasan unos días y nos llama porque a veces el ordenador se cuelga o no arranca. Nos lo llevamos al taller, le hacemos test, lo probamos pero todo iba como la seda. Como le hacía falta algo urgentemente, se lo formateamos y se lo volvemos a llevar.

Al cabo de unos días lo mismo: aleatoriamente, cuando le daba por ahí, se colgaba o directamente no arrancaba Windows. Nos lo volvemos a llevar y en taller sin problemas.

Para no alargar el post innecesariamente diré que como en nuestros test no salía nada raro y a él le seguían pasando las incidencias, le fuimos cambiando poco a poco todas las piezas del ordenador hasta que le hicimos uno completamente nuevo. Cada vez que se lo llevábamos a su domicilio, el muy mamón funcionaba de lujo, pero a los pocos días volvía pasarle de vez en cuando.

Al final, desesperados y como última opción, le cambiamos el teclado. Y ahí estaba el puñetero problema: en el tecladoooooo. Desde que le pusimos el nuevo (uno normalito) el cliente pudo disfrutar de su adquisición (por fin), y nosotros nos encontramos con que habíamos perdido un tiempo considerable en pruebas, cambios, formateadas, etc. etc. Uno de esos casos en que esa venta más que hacerte ganar dinero, te ha hecho perderlo si contamos la cantidad de horas que nos llevó arreglarlo. Lo mejor del caso es que en el ordenador antiguo no le pasó nada parecido.

Moraleja: algunos periféricos tienen vida propia y su objetivo en la vida es joder al tendero pringao de turno ;).

PD: no hace falta decir que el teclado fallado me lo llevé a la tienda y, cuando estaba solo, le arreé un batacazo con tantas ganas que las teclas salieron volando. El niño loco alemán estaría orgulloso de mí:

Definitivamente, dejamos de vender reproductores de divx

*Entrada actualizada a las 17:40, la nota está al final del post

Mono loco en HomotecnoParece que últimamente sólo hablamos de dejar de vender cosas en la tienda, ya me pregunto si será que en nuestro gremio somos los más llorones o qué. Si es que hasta nuestro ídolo común el tendero se está planteando… ¡¡¡dejar de vender impresoras!!! Lo que más me ha sorprendido de su entrada no es que él se lo plantee, es que en los comentarios hay otros tenderos que dicen claramente que ya no venden estos aparatos a no ser que se pidan junto con un ordenador. Lo de las impresoras ya lo he dejado caer en el blog alguna que otra vez, pero es para dedicarle un post entero, así que dejaré mis experiencias para cuando escriba esa entrada.

Bueno, volviendo al hilo del título se desvela “el gran misterio” que introduje en el post de ayer. Después de realizar todas las consideraciones generales que ahí escribí, hoy toca enumeraros las experiencias que nos han llevado a tan drástica decisión. Voy a intentar escribirlas en orden cronológico.

– Lo primero que nos pasó, y que fue el comienzo de la odisea “reprodurectil”, lo he contado en 2 entradas anteriores, una llamada Cómo nos quieren los mayoristas y otra denominada Cómo nos quieren los mayoristas, 2a. parte (la originalidad no es lo mío). Resumen para los que no quieran perder el tiempo leyendo los tochos anteriores: 5 aparatos de la marca Sigmatek, modelo XS-390, y 2 aparatos de la marca NPG, modelo Real-9000. Los dos modelos resultan tener el mismo software interno (vamos, que los fabrica el mismo chino cambiándoles un poco el diseño), y por supuesto los dos con los mismos fallos: “el audio y el vídeo se desincronizaba, o bien se enganchaba y veías y oías todo entrecortado durante unos minutos, o bien de repente la imagen y el sonido se quedaban congelados para luego dar un salto seguir unos segundos o minutos después en el metraje de lo que estábamos viendo”. Los enviamos al mayorista y nos los devuelven diciendo que van bien.

Después de escribir los artículos antedichoshe seguido buscando información y en varios foros descubro que, como imaginaba, no soy el único al que le pasa. Se trata de un defecto de fábrica, y empiezo a entender porqué en la web de Sigmatek ni siquiera exista ese modelo que ellos comercializan (y si no está a nivel de venta, imaginaros a nivel de soporte).

– Como tenía que proporcionar otros reproductores a los clientes que habían adquirido los que fallaban, me hago el propósito de buscar otros proveedores (porque a Infortisa después de lo que me han hecho les voy a comprar lo mínimo, en algunas cosas no puedo huir de ellos) que traigan otras marcas que sean parecidas en precio y características. Así pues, le toca el turno a Airis, a los que les pedimos el Aspects LW109B, cuya imagen podéis ver a continuación (pinchad en ella para agrandar):

Aspects LW109B en Homotecno

Lo abro y empiezo la batería de test. La primera impresión muy buena para lo que me esperaba. Un acabado decente y hasta bonito. La conexión USB y del lector de tarjetas tapadas con una compuerta. Robusto, con la marca en la chapa superior en relieve. El software interno no era el mismo que los Sigmatek y NPG, como me temía que podía pasar. Estupendo, no son del mismo chino, pienso yo. Y además lo investigo y veo que es muy completo, un poco difícil de manejar para un neófito pero pinta potente.

Le meto un dvd con varios capítulos de series, y los previsualizo. Sin problemas. Meto un pendrive con un otro capítulo, de lujo, se ve y se oye perfecto. Lo dejo instalado en mi casa para usarlo con asiduidad y ver qué tal se porta. Llega el día en que lo voy a usar en serio, grabo unos 10 capítulos en un pendrive y los empiezo a ver. Los 2 primeros pasan sin ningún inconveniente, me empiezo a alegrar. Llego al tercero y la imagen se ve pero no se oye. Pienso para mis adentros que quizá estoy ante la típica serie de la cual me he bajado sin querer capítulos realizados por personas diferentes y que este en concreto usa algún códec extraño. Me salto el episodio y el cuarto ya vuelve a estar correcto. Paso al quinto y otra vez falla. Para no aburriros, deciros que más o menos la mitad funcionaban correctamente y la otra mitad se veían pero no se oían.

Un poco decepcionado, pruebo con otra serie: lo mismo. Sin ningún orden aparente, unos archivos van bien y otros se ven pero no se oyen. Mal vamos, esto ya empieza a no poder ser casualidad. Lo intento con una tercera serie y otra vez igual. Empiezo a pensar con mente de técnico informático. ¿Qué lógica puede seguir el fallo cuando parece ser aleatorio? Después de darle al coco un rato, empiezo a probar a tutiplén y… ¡¡¡bingo!!! El cabronazo del cacharro falla cuando en el pendrive hay más de 2 archivos. Ahora vas y lo cascas. Si hay 1 o 2, todo va como la seda. En el momento que hay 3 o más algunos se ven pero no se oyen.

Ale, ya tenemos otro aparatito que nos vamos a tener que tragar entero y sin sal. Porque para qué voy a enviarlo, si los de Airis eso de los abonos como que no les suena de nada, para que me manden otro igual me quedo con este (ya nos ha pasado con otros dispositivos de esta marca, lo contaré en otra entrada).

– A todo esto, empezamos a traer en la tienda cajas externas multimedia para discos duros, concretamente estas dos (una para discos normales y otra para los de portátil):

Reproductor multimedia en Homotecno Reproductor multimedia en Homotecno

Me quedo una unidad de los de portátil para uso propio y le pongo un disco de 160 gigas. De esta no puedo hablar mal del todo, me reproduce todo lo que he intentando hasta ahora, pero en pantallas grandes (32 pulgadas TFT por ejemplo) se nota un pixelado excesivo.

Le vendo una caja de las de disco duro normal a un cliente/amigo que me trae un disco que ya tenía de antes (a rebosar de películas y series) para que se lo ponga dentro. Lo monto y lo pruebo con un par de archivos rápidamente (lo quería pronto) y veo que el software interno es idéntico en ambos casos, no me sorprende pues la marca es la misma: todo parece ir bien. Al cabo de unos días me lo trae porque hacía un ruido infernal. Descubro que proviene del ventilador interno que incorpora para refrigerar el disco duro. Lo ajusto un poco para que no vibre y le limpio los rodamientos, quería probar esto antes de tener que enviarlo para cambio por un puñetero ventilador. Pasan otros pocos días y me lo vuelve a traer, se le enganchan algunas películas y capítulos. Le hago una copia de seguridad, le formateamos el disco (esta vez en FAT32, la primera vez no lo hice porque el cliente tenía prisa y en NTFS parecía funcionar bien) y lo que antes no funcionaba ahora sí. Se lo lleva. Unos 3 días después, me lo vuelve a traer: esta vez es que ni se enciende. Como hay confianza, le cuento la odisea que estoy pasando con varios reproductores, le digo que le devuelvo el dinero y que no voy a volver a traer dispositivos de este tipo, ya que no puedo seguir perdiendo tiempo y dinero probando marcas y más marcas de aparatos cacharros.

Para acabar de rematar la faena, en una de mis incursiones periódicas en Ebay voy y veo que los dispositivos que estoy describiendo en esta entrada los venden en Hong Kong a menos de la mitad de precio que nos cuesta en nuestro mayorista (también Infortisa). Bravo, y yo que creía que ellos tenían también poco margen. En ese momento recuerdo hace años cuando les compré un testeador de cables de red que me costó unos 50 euros y luego unas semanas después también lo vi en Ebay por unos 10 (el primero se me rompió justo cuando acabó la garantía, ahora tengo uno de los de Ebay).

– Como último intento, adquiero en otro proveedor un reproductor de sobremesa Neom Digital, modelo NM325DVD (también con USB y lector de tarjetas). La imagen (haz clic para verla más grande):

Neom Digital NM325DVD en Homotecno

La primera impresión también es buena, el aparato es realmente ESTRECHO. No exagero si digo que es la mitad que cualquier otro reproductor normal. El puerto USB y el lector de tarjetas no están cubiertos, pienso para mis adentros que no pasa nada, es un mal menor teniendo en cuenta su precio.

Empiezo a probarlo y…. toma ya, el software interno es el mismo que el Aspects que he comentado más arriba. Joer con los chinos, ¿habrá 2 o 3 empresas que fabrican casi todos los reproductores de esa gama? Se estarán forrando, no me extraña que digan que van a ser la próxima superpotencia. La verdad es que igual igual no es, si el menú del Aspects ya era un poco complicado este tiene algunas tonterías que todavía lo hacen más chungo, pero bueno a estas alturas ya estamos curtidos en mil batallas y no supone problema. Lo configuro y directamente ataco donde petaba el Aspects: pendrives con más de 2 archivos. Sorprendentemente, este no falla, llevo probándolo más o menos una semana y a ese respecto sólo se me ha quedado colgado 1 vez, y se solucionó apagándolo y volviéndolo a encender (ver actualización respecto a esto al final del post).

Cuando ya creía que había encontrado el reproductor que estaba buscando, se me ocurre apagarlo y… ¿sabéis qué? Si está apagado, cuando pongo la tele para ver las cadenas normales de televisión, se oyen pero no se ven. Diossss, casi me doy de cabezazos contra la pared. He hecho unas cuantas pruebas y no hay manera: si el reproductor está apagado puedo oír la televisión pero no hay imagen. No tengo ni TDT, ni satélite, ni nada parecido en este televisor: está el Neom Digital conectado por euroconector y el cable de antena en la toma correspondiente. ¿Cómo puede ser que un dispositivo externo conectado por euroconector produzca ese fallo cuando ves la televisión analógica de toda la vida? De momento he revisado todos los cables y parece todo correcto, aún así me quedan varias pruebas que hacer. De momento me encuentro que para usar ese reproductor no lo puedo apagar para que todo vaya bien. Viva el ahorro de energía (ver actualización respecto a esto al final del post).

Y hasta aquí, nuestra odisea personal. Os pido disculpas por la longitud de esta entrada, se ha hecho mucho más larga de lo que tenía previsto. No voy a negar que en cierta manera sois víctimas de mi desahogo personal.

Por todo esto, porque estamos hartos de pagar y llorar, porque estamos hartos de perder tiempo y echar dinero a la basura por problemas no achacables a nosotros, porque estamos hartos de los mayoristas que se lavan las manos, porque estamos hartos de que los fabricantes saquen porquería al mercado sin contemplaciones, porque estamos hartos de quedar mal con nuestros clientes… por todo esto, DEJAMOS DE VENDER DEFINITIVAMENTE REPRODUCTORES DE DIVX EN NUESTRA TIENDA. Amén.

* Actualización: sólo unas líneas para comentaros dos cositas respecto al reproductor Neom Digital, la primera es que lo del problema del televisor lo he arreglado de la manera más absurda (poniendo como salida predeterminada S-Video, es decir diciéndole al reproductor que estamos usando una salida de vídeo que no es la correcta, increíble pero al menos funciona). Y la segunda que este mediodía me ha pasado lo mismo que con el Aspects, es decir ha habido un par de capítulos que se ven pero no se oyen. Suponía que el Neom llevaría el mismo software pero más actualizado ya que antes no pasaba, pero visto lo visto el fallo está presente también en este modelo. Otro aparatito más a sumar a la colección, pero esta vez sí que será el último.

El problema de los consumibles

Impresora multifunción en Homotecno Este viernes tuve una conversación muy entretenida e instructiva con un amigo sobre una idea que lleva unos días rondándome la cabeza que consiste, básicamente, en dejar de comercializar cartuchos de tinta y consumibles de grabación en nuestra tienda. Por supuesto es un pensamiento con muchos matices y a la que le falta un período de madurez y cálculos más prolongado. Pero en esto que ayer domingo pasó lo que cuento en el post anterior a este, denominado Testimonio estremecedor, y he decidido exponeros mis divagaciones aún cuando todavía están en pañales.

La base de la idea reside, cómo no, en la escasa rentabilidad que ofrecen estos productos y la conveniencia de ofrecerlos en una tienda pequeña de un, a su vez, pequeño pueblo como el nuestro. Los motivos por los que nos planteamos esto son los siguientes, estando todos ellos relacionados entre sí:

– El ritmo de cambio en los modelos de impresora es inasimilable. Recuerdo que hace tiempo las marcas renovaban sus productos más o menos 1 vez al año, y éstos estaban preparados para durar mucho tiempo. El mismo cartucho servía para muchos modelos diferentes de la misma marca. Hoy en día la cadencia en los cambios de gama está mucho más acelerada, del orden de los 6 meses, y por supuesto cada nuevo ciclo implica en la mayoría de los casos diferentes consumibles de tinta. Además las impresoras de hoy en día son de usar y tirar, muchas marcas como Epson y HP sólo dan 1 año de garantía sobre ellas y cuando se estropean fuera de este período (que lo hacen muy a menudo) no compensa arreglarlas. Todo esto nos obliga a tener un stock de cartuchos brutal, sumándole el hecho de que también tienes que traer compatibles pues muchos clientes los solicitan, dando como resultado una duplicidad del stock para cada modelo de cartucho.

– La inmensa mayoría de productos de impresión que hay en el mercado llevan, desdeCartuchos de tinta en Homotecno hace tiempo, 4 (o más) cartuchos (negro, cian, magenta y amarillo). Si antes ya resultaba complicado gestionar el stock de consumibles con 2 cartuchos por modelo de impresora, imaginad ahora con el doble. Y si ofertas compatibles, ya no te digo nada: mínimo 8 cartuchos por cada gama. Las marcas nos venden esta nueva forma de trabajar como un ahorro para el consumidor ya que éste sólo cambia el cartucho del color que realmente se agota, pero yo me pregunto… ¿desde cuándo un fabricante se preocupa realmente de que el usuario ahorre? Estoy seguro de que si han impuesto esta opción es porque, al final, les sale más rentable a ellos que al cliente final. Esto se merece un post aparte así que no me extenderé sobre ello.

– Los cartuchos caducan, son perecederos. Si contamos todos los cartuchos que hemos tenido que desechar por este motivo a lo largo de los años nos sorprenderíamos de cuántos hemos tenido que vender para amortizar los caducados.

– Los mayoristas con los que trabajamos no te envían 1 o 2 cartuchos de tinta. Hay pedidos mínimos. Un caso habitual es el del cliente que viene y te pide para un modelo que en ese momento no tenemos, y por supuesto “me corre prisa que la niña tiene que imprimir un trabajo muy importante para la facultad”. Y para quedar bien tienes que pedir material que muchas veces no necesitas de inmediato para rellenar el pedido y así que te lleguen los consumibles a tiempo.

– Respecto a los CDs y DVDs, qué voy a decir. El famoso canon de la SGAE y compañía cds en Homotecno hace que ya no valga la pena. Hay multitud de tiendas online en las que puedes adquirir estos consumibles sin el antedicho canon, te los envían a casa incluso sin gastos de envío si llegas a un mínimo en el pedido. Además hay multitud de establecimientos de la competencia que venden estos productos sin el “impuesto revolucionario” de los autores (sólo hay que ir al chino de la esquina para verlo), y si quieres hacerlo igual estás arriesgándote a tener problemas.

– Por último, lo de siempre: el margen. Como todo en informática el beneficio que se obtiene de la venta de estos productos es muy escaso (y eso que comparado con otros elementos de hardware el margen es mayor). Con uno que tengas que retirar por caducidad, tienes que vender unos cinco sólo para compensarlo.

Todo esto me hace plantear hasta qué punto es rentable vender consumibles de este tipo. Las posibles soluciones que se me ocurren son las siguientes:

– Enviar a los clientes a adquirir sus cartuchos al centro comercial cercano (por ejemplo), donde hay una franquicia de una cadena que vende sobre todo electrodomésticos y que disponen de un inmenso stock de cartuchos de todas las marcas. Evidentemente este es el peor remedio ya que estás enviando a un cliente a la competencia, pues estas cadenas también venden ordenadores, cámaras digitales, GPS, etc. Sin contar el efecto negativo que puedes crear sobre el cliente al venderle un dispositivo y luego no darle la opción de adquirir sus consumibles. Por último, el cliente también puede optar por dirigirse a otras tiendas como la nuestra en otras poblaciones cercanas y por tanto das la opción a que esa tienda lo “conquiste”.

– Otra opción, que ya he visto en varias empresas pequeñas como la nuestra, es dirigir al cliente a una tienda online de confianza donde pueda comprar sus consumibles de impresión y grabación. Estas tiendas ofrecen unos precios muy competitivos, suelen tener un stock bastante grande de todos los modelos y además te lo envían a casa contra-reembolso en 24 horas como hemos comentado más arriba. Contando los gastos de envío el cliente paga lo mismo o incluso menos. He observado que lo que suele hacerse en estos casos es convertirse en afiliado de la tienda online, de manera que nosotros ganaríamos incluso una pequeña comisión por cada venta que derivemos. El gran hándicap de este sistema es que la gran mayoría de nuestros clientes no están acostumbrados a comprar online y no se fían incluso aunque no tengan que dar datos bancarios o de tarjeta de crédito.

– La solución que más fuerza está teniendo es traer cartuchos bajo pedido, incluso usando las tiendas online de las que hablamos porque así puedes pedir 1 cartucho si se diera el caso y te lo envían sin problemas. El inconveniente de esta opción es el precio que deberíamos cobrar al cliente final, ya que además de que no salen tan baratos como adquirirlos en un mayorista oficial habría que sumar los portes, por lo que si quieres ganarte algo el precio final se dispara.

Como podéis observar, los pros y los contras son tantos y tan variados que optar por una solución concreta es difícil. Os invito a que dejéis vuestra opinión en los comentarios, así como cualquier idea que se os ocurra que pudiera darnos otro punto de vista sobre el problema.