Si no teníamos bastante con la crisis…

… sólo nos faltaba que a nuestro Excmo. Ayuntamiento se le ocurriera la brillante idea de levantar toda la calle para adoquinarla.

Donde estamos situados se podría decir que es la vía principal de nuestro pueblo. Yo siempre digo que de “calle Mayor” sólo tiene el nombre, pues la zona comercial ha derivado a otra sección (donde está la farmacia, Correos, las principales entidades bancarias…). Aún así sigue siendo una arteria bastante fundamental, aparte de los bares estamos dos estancos, dos panaderías, una tienda de electrodomésticos, dos floristerías, nosotros y algunos más. La falta de plazas de aparcamiento y los coches en doble fila son el pan nuestro de cada día.

Pues bien, como os decía desde hace más o menos dos semanas la tenemos toda patas arriba, con excavadoras y otras máquinas quitando el asfalto y las aceras. Evidentemente el aparcamiento se ha complicado muchísimo, pues todos los que viven allí están dejando los vehículos por las calles periféricas y a veces encontrar un sitio relativamente cerca de la tienda se convierte en toda una odisea.

Desde que la crisis está presente, y como he contado en varias ocasiones en este blog, el trabajo no faltaba. No se vendía ni un tornillo, eso sí, pero las reparaciones y ampliaciones entraban en un goteo muy interesante.  Todo eso acabó cuando empezaron las obras.

obras Quizá haya sido casualidad, no lo sé, pero llevamos dos semanas en que el nivel de entrada de curro ha bajado a niveles asombrosos. Y claro, me pongo en la piel del cliente que tiene que traernos la torre y me lo imagino aparcando donde Jesucristo perdió las zapatillas, cargando con el ordenador y haciendo malabarismos para no pegarse una leche tremenda mientras sortea socavones, pedruscos, charcos de fango (porque esa es otra, cuando hace poco empezó a llover aquello era un lodazal)… la fidelidad es buena pero la integridad física es otra cosa. Así que me imagino que todos esos clientes que no están entrando por nuestra puerta lo que hacen es cargar el PC en el coche y dirigirse a una de las varias tiendas de informática del pueblo de al lado, donde pueden aparcar en la puerta y encima tienen la seguridad de que sus zapatos negros no serán de color marrón una vez vuelvan al coche.

Y no soy el único perjudicado. Pienso en el panadero de al lado, que todos los días de buena mañana cargaba su furgoneta de productos para hacer el reparto. Ahora me lo imagino, a él y a su familia, con las cajas en los brazos caminando un buen trecho y perdiendo un tiempo precioso en hacer algo que en la época pre-obras suponía tan sólo unos minutos. También me hago cábalas para imaginar cómo los repartidores de bebida tendrán que ingeniárselas para abastecer a los bares. Y por último no hablemos de los transportistas, en mi caso he reducido los pedidos al mínimo (algo no muy difícil viendo la situación) y he cambiado la dirección de entrega a mis proveedores para que dejen los paquetes en la tienda de un familiar. Porque vamos, conociendo el tema no quería ni imaginar dónde habrían parado mis pedidos cuando los transportistas vieran que tenían que dejar el camión “allende los mares” y encima cargar todo el tramo con las cajas al hombro.

Lo mejor de todo es que todo esto tiene pinta de ir para largo. Y es que vivir en la “calle Mayor”, en mi pueblo, es más una desgracia que una alegría: que si feria medieval, que si feria del comercio, que si procesiones, que si fiestas locales, que si toros en la calle, que si comuniones… y paro por no agobiar. Cada vez que uno de estos acontecimientos se celebra, todos los que viven ahí tienen que acordarse de quitar su coche si no quieren llevarse la sorpresa de que la grúa se lo ha llevado al depósito. Un día de estos me dará por contar cuántos días al año tenemos la calle cortada, seguro que sería toda una sorpresa.


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Juanjo

Me llamo Juanjo y en un sucinto resumen se podría decir que soy un informático adicto a las series, el cine y la lectura, además de apasionado por los ordenadores, móviles, gadgets, internet, videojuegos… lo que viene a ser un geek ;).

  • Dan ganas de mandar todo a freír espárragos.
    Coger, alquilar o vender el local e irse a otro barrio o zona mas periférica, donde apenas corten por fiestas,ferias o eventos similares, donde se pueda aparcar sin problema.
    Si eres la unica tienda del pueblo, dará igual donde estés (Digo yo) el que va a ir irá de todas formas, y cuanto menos “pegas” les pongas (las obras, el trafico, sitio para aparcar aunque sea un rato en doble fila) mas opciones tienes de que no cambien de idea porque supongo que menos los cuatro gatos que vivan al lado, el resto coge el coche para llevarte el pc.

  • La verdad, no se que piensan determinados organismos publicos. Tengo clientes con autenticos “problemas financieros” por culpa de entidades publicas, que bien aplazan el pago hasta donde pueden (o les dejan) o bien directamente los marean mandadolos de un departamento a otro para que rellene tal o cual formulario o hable con tal o cual responsable de area.

    Ciertamente es triste, que un tendero se vea afectado por cosas como esta, como es triste que la falta de prevision de los ayuntamientos lleve a quiebra a los negocios de determinadas zonas por obras de “corta” duracion.

  • Esta es la solución de los políticos para solucionar la crisis. Invertir en obras públicas. Así nos va…

  • BlogSTD: vaya si tienes razón. Al final acabaré haciendo lo que tú comentas, antes o después, porque el dueño del local donde estoy quiere venderlo (junto con la casa que hay arriba), así que en un futuro me piraré de ahí. Si de momento no lo he hecho es porque donde estoy ahora es grandísimo y el precio no está mal.

    Kinestésico: yo desde siempre he rechazado trabajar con el Ayuntamiento de mi localidad. Y ojo, no es que me lo hayan propuesto nunca, alguna vez que otra algún miembro de la corporación local me dejaba caer alguna idea pero yo siempre he dicho que con el Ayuntamiento no quiero ningún trato. Así que el hecho de que nunca me hayan propuesto nada ha sido más un alivio que otra cosa. Si cuando las cosas estaban de lujo ya tardaban un huevo en pagar, no quiero ni pensar ahora (bueno, la verdad es que sí lo sé, tengo parientes a los que se les debe facturas desde hace mucho tiempo).

    Boloo: sí, pero veremos cuando se acaben esas obras públicas…