Se acaban las vacaciones, y… ¿empieza la crisis?


Pues como todo lo bueno las vacaciones llegan a su fin. Ni que decir tiene que me han pasado volando y que creo que el síndrome postvacacional a mí me está dando incluso antes de lo que tocaría.

Llega septiembre y toca volver a la rutina que nos invade la mayor parte del año. Vuelta al trabajo, los niños al colegio, en la tele nos bombardean con multitud de fascículos y colecciones varias (no hay mejor manera para mí de saber que se acaba lo bueno que empezar a ver estos anuncios odiosos), y para algunos una inquietud de cambio y ambición de mejora.

Es curioso, para mí suelen haber 2 épocas en las que más me suelo plantear variaciones en mi vida cotidiana: septiembre y enero (éste último un clásico). Al decir esto no estoy descubriendo nada ya que soy consciente de que a mucha gente le pasa igual (y los de márketing de las editoriales lo saben muy bien): voy a cuidarme más, me apunto al gimnasio, empiezo algún proyecto pendiente, haré un cursillo sobre algún tema interesante, aprenderé inglés, etc. etc. Y bueno, también como casi siempre no cumples ni la mitad de lo que te habías propuesto.

Septiembre suele ser un mes decente para los tenderos informáticos, la vuelta al cole es una campaña fuerte en la que muchos padres compran su primer ordenador “al niño” (aunque luego lo usen más ellos que el pobre chaval) o aprovechan para ampliar el que ya tienen. Por supuesto también están los que adquieren o renuevan su PC o portátil por esa sensación de cambio vital. En nuestro caso suele ser la mejor época junto a navidades.

crisis economica Pero este año la cosa se pone interesante. Desde hace semanas no dejamos de leer en numerosos sitios que después del período vacacional la crisis va a empezar a mostrar las orejas de verdad. En esta ocasión no sólo los estudiantes se enfrentan a septiembre con angustia: para muchas empresas y negocios que dependen de este mes para ajustar sus cuentas de resultados va a ser un septiembre de exámenes en los que se juegan mucho. Tengo una gran curiosidad por ver las estrategias que seguirán los mayoristas y fabricantes para afrontar esto, aunque para ser sinceros no me espero ninguna sorpresa demasiado grande: muchos no van a ser capaces de acertar con las fórmulas porque sus directivos están demasiado alejados del canal. Estos años pasados han sido muy fructíferos y han disfrutado viendo cómo sus arcas se han llenado y cómo nos han podido hacer pasar por el aro. Si hay algo que deseo ver ahora mismo es que, si al final llega la hecatombe, los mayoristas y sus comerciales chuletas empiecen a llamar llorando para que les compres algún tornillo. El colmo del clímax será responderles: “sí hombre, sin problemas, pero para ello vamos a tener que cambiar algunas condiciones con las que estábamos trabajando hasta ahora”. Antes del verano ya cayeron algunos, veremos en estos cuatro últimos meses del año cuántos les acompañan.

Nosotros tampoco estamos exentos de miedo. Uno de los efectos más visibles de esta recesión  (y que a su vez también es causa de ella) es el estancamiento del consumo. A quién le extraña esto después de ver a tantas familias yendo al límite para poder pagar la hipoteca y mantenerse con algo de dignidad. Nos tocará hacer mucho examen de conciencia y revisión de estrategias para atraer a los pocos (en teoría) clientes que vendrán dispuestos a gastar. Y sobre todo mucho cuidado a los que como yo sufrís el síndrome “ya pasaré xxxxx a pagar” (sustituid xxxxx por “mañana”, “la semana que viene”, etc.): si todo va como se está pronosticando estos jetas se van a ir multiplicando como los champiñones y si no vamos con cuidado pueden llevarnos al cierre. Tened en cuenta que si no pagan la hipoteca les quitan el piso, si no pagan en el supermercado no se llevan la comida, si no abonan la ropa no se pueden vestir… pero si no pagan el ordenador o la reparación del mismo es al contrario: obtienen un beneficio inmediato a coste cero.

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Juanjo

Me llamo Juanjo y en un sucinto resumen se podría decir que soy un informático adicto a las series, el cine y la lectura, además de apasionado por los ordenadores, móviles, gadgets, internet, videojuegos… lo que viene a ser un geek ;).

  • Lo que queda de este año y el que viene va a ser bastante movido. Esperemos, como indicas, que la crisis haga ver a determinados sectores (como el caso de los mayoristas) que no “se vende todo” y que hay que cuidar al cliente.

    Último post en la web de Lolo cuando envió el comentario..Abraza un programador

  • Pingback: Con el fin de las vacaciones, quizás empiece la crisis - Carrero Bitácora de los Hermanos Carrero, David Carrero Fernández-Baillo y Jaime Carrero Fernández-Baillo.()

  • Pues yo por contra suelo ser un amante de las colecciones por fascículos, al menos del primer número, dado que siempre vienen con algo interesante y a un precio simbólico.

    Sólo compro el primero, pero compro muchos primeros de varias colecciones. Luego los regalo, como las sorpresas del roscón de reyes, que siempre siempre me toca a mi.

    La semana que viene ya tengo un cajón lleno.

    😉

    Un saludo, Antonio.

    Último post en la web de salsa malaga cuando envió el comentario..No te pruebes las bragas

  • Oye salsa, pues al final no va a ser tan mala idea eso, aprovechar la primera entrega que tienen precios muy bajos y ale, a coleccionar curiosidades!

    Si nos paramos a pensarlo estas colecciones deben reportar unos ingresos importantes a las editoriales, lo cual quiere decir que mucha gente las empieza más allá del primer fascículo. Si no no se entiende la gran cantidad de pasta que se dejan en anuncios para el sufrimiento de los espectadores.

    Si todos hiciéramos como tú seguro que pronto acabarían con esa publicidad jejeje.