Razones por las que Telegram es mucho mejor que WhatsApp (parte 1)


En la cruenta guerra de los mensajeros, hay dos contendientes que se llevan todas las miradas: Telegram y WhatsApp. He sido durante mucho tiempo reacio a escribir un artículo sobre esto (aunque le tenía ganas) porque ya se han publicado un montón (y casi siempre con la misma conclusión), pero en esto que viene el puente de Diciembre, te ves con tiempo y te da por sacar a pasear al blogger que llevas dentro (qué bonito me ha quedado).

Vaya por delante que desde hace mucho tiempo soy un férreo defensor de Telegram y tengo la enorme suerte de que la inmensa mayoría de gente con la que me escribo a menudo está allí. No soy el único que piensa así (sólo hay que hacer una búsqueda para ver que casi el 100% coincide conmigo), pero como prácticamente todos los pro-Telegram no puedo prescindir del fastidioso WhatsApp (entre otras cosas por temas laborales). De hecho, me atrevo a afirmar que no hay NADA en WhatsApp que sea mejor o exclusivo (a nivel técnico o de usabilidad), salvo si contamos la función de llamadas… que nadie que conozca usa porque suelen funcionar bastante mal. Pero como todo en esta vida, que algo sea lo mejor no implica de por sí que la gente lo use ya que los factores de comodidad y desconocimiento tienen un papel muy importante. Espero que este post sirva para erosionar al menos el segundo factor.

En un principio, este post estaba pensado para ser único y no dividido en partes, pero al ver que llevaba más de 2200 palabras y todavía me quedaba mucho por decir he pensado que casi mejor lo hacemos en 2 (o más) publicaciones. Sin más preámbulos, estas son mis:

Razones por las que Telegram le da mil patadas a WhatsApp (parte 1)

1.- Telegram es gratis y lo seguirá siendo

Cuando WhatsApp reinaba en el mundo de la mensajería de manera absoluta, tuve muchas conversaciones acerca del hecho de que se convirtiera en un programa de pago. Yo defendía la postura de que cobraran por el servicio (en aquel entonces no había sido comprado por Facebook), ya que, por un lado, mantener la infraestructura del programa y servidores debía resultar un monto bastante considerable y, por otro, desde mi punto de vista los creadores del programa que aniquiló los ingresos de las operadoras en el campo de la estafa de los SMS se merecen todo el apoyo posible. Como me gusta cumplir con mis principios, la primera suscripción que hice en WhatsApp fue de 5 años, aún y cuando soy plenamente consciente de que 5 años en el mundo de la tecnología es muchísimo. Mucha gente me llamaba poco menos que loco cuando lo contaba, pero si hubiera podido pagar 10 años lo hubiera hecho, ya que en cualquier caso el ahorro en mensajes de texto convencionales superaba con creces dicho pago.

Ahora las cosas han cambiado. Telegram ofrece todo lo que puede ofrecer WhatsApp, pero mucho mejor y más cómodo… y gratis. WhatsApp ha sido comprado por Facebook y por tanto ya no estamos hablando de una empresa pequeña e independiente que necesita de la fuerza económica de sus usuarios. Sin hablar del posible uso que hace Facebook de las conversaciones que por Whats se realizan. Por tanto, a nivel lógico creo que a día de hoy no está tan justificado como antes el hecho de pagar por dicha app. El creador de Telegram es multimillonario y ha declarado en numerosas ocasiones que nunca será de pago, y que en caso de necesitar financiación se hará por pagos voluntarios de los usuarios o por funciones premium que no limitarán la usabilidad del producto.

2.- Telegram es multiplataforma

Es decir, podrás usar el programa tanto en tu móvil como en tablet, PC, Mac, Windows Phone, navegador web, Linux… esta función, amigos míos, vale su peso en oro y fue el principal motivo por el que probé Telegram en su día (y de ahí al enamoramiento posterior). Es una auténtica gozada el poder utilizar tu programa de mensajería en cualquiera de los dispositivos que tienes a mano, sin tener que estar limitado al móvil. El cliente de escritorio (Pc, Mac y Linux) funciona a las mil maravillas y de manera independiente (no necesitas tener tu móvil encendido para usarlo), lo cual nos facilita de manera inconmensurable la interacción a aquellos de nosotros que nos pasamos el día pegados a la pantalla del ordenador:

Telegram versión escritorio (desktop)

Incluso tenemos disponible Telegram Portable que nos permitirá usarlo sin ni siquiera tener que realizar ninguna instalación. Un truco regalo de la casa: si usas Dropbox para sincronizar tus documentos entre ordenadores, puedes poner Telegram Portable en él y así siempre tendrás el programa con todos los ajustes que te gustan en todos tus ordenadores.

WhatsApp, sin embargo, fue concebido para su uso exclusivamente en el teléfono móvil ya que requiere que esté la SIM con el número de teléfono que quieres activar en el momento de la instalación. Cualquier cosa que salga de ahí ya implica tener que realizar acciones “no-legales” que están fuera del alcance de los neófitos digitales. Sí, amigo mío, si tienes una tablet y quieres usar WhatsApp en dicho dispositivo, prepárate porque contra toda lógica no está pensado para ello (a no ser que tenga ranura para tarjeta SIM y tengas una puesta con un número operativo). ¿No te lo crees? Pues mira esta captura sacada directamente de la página oficial:

whatsapp en tablet no permitido

La única opción de poder usar WhatsApp fuera del móvil es con la relativamente reciente versión de navegador (porque no les quedó más remedio, durante años se le pidió una versión de escritorio y siempre dijeron que nunca la harían). Una auténtica chapuza que se han sacado de la manga que es, una vez más, todo lo contrario a la lógica:

  • No es una mensajería en la nube estrictamente hablando. Lo que se crea es una especie de “puente” entre tu móvil y el navegador, de manera que tú ves en el navegador lo que está ocurriendo en tu móvil, a través de una interfaz adaptada.
  • Por tanto, no se puede usar sin tener el teléfono encendido y con conexión a internet. Y aquí reside su principal fallo, el cual le quita una grandísima parte de su versatilidad. Si tienes el móvil apagado, si estás sin cobertura… en cualquier circunstancia que tu móvil no tenga acceso a internet, no podrás utilizarlo. Con Telegram esto no es así ya que se trata de conexión en la nube pura y con programas independientes (vinculados a la misma cuenta de usuario, claro).
  • Hasta hace poco, no permitía su uso en navegadores que no fueran Chrome. Actualmente ya se puede emplear en Firefox y Opera, pero no en IE. Más y más limitaciones.
  • El consumo de batería cuando usas WhatsApp en el navegador es considerable, ya que el móvil tiene que estar trabajando aún y cuando tú no lo estás tocando para nada.

El principal peligro que tiene esta conexión con el navegador (no olvidemos que no se le puede llamar versión de escritorio propiamente dicha) es que mucha gente se cree que, al ver todas sus conversaciones en el PC, éstas se guardan ahí y por tanto es como si tuvieran una copia de seguridad de todo. Fatal error, como le pase algo a tu móvil, perderás casi seguro todo lo que tenías en WhatsApp (de esto hablaremos en otro punto).

Por último, mencionar que esta implementación con el navegador, a lo largo de los meses, me ha fallado en numerosas ocasiones, impidiendo que pudiera usar WhatsApp en el ordenador y teniendo que emplear el móvil para comunicarme, con el consecuente cabreo y frustración.

3.- Con Telegram nunca pierdes tus conversaciones, fotos, vídeos, etc.

Aquí tenemos uno de los motivos por los que, por sí solo, se justificaría que la gente usara Telegram y no WhatsApp. Con Telegram NUNCA JAMÁS perderás tus conversaciones y archivos enviados y recibidos, dado que los mismos se encuentran en la nube. Cojas el dispositivo de cojas, una vez te identifiques, todo lo que tienes en Telegram te aparecerá ahí sin necesidad de tener que realizar ninguna importación de copia de seguridad ni nada parecido. Una auténtica maravilla no tener que estar preocupándote de backups.

WhatsApp, sin embargo, tiene una filosofía de funcionamiento totalmente diferente que hace que, contra toda lógica (otra vez), en caso de que pierdas el móvil o se estropee sin posibilidad de arreglo (dos casos que ocurren mucho más de lo que puedas creer)… perderás absolutamente todo. Lo mismo te ocurrirá si cambias de móvil y se te ocurre “formatear” el viejo porque lo has vendido o regalado: como no te hayas acordado de hacer una copia de seguridad de la carpeta del programa, estás vendido. Y te aseguro que pasa, porque lo he experimentado en mis carnes en épocas en las que, por ejemplo, he cambiado de móvil varias veces en poco tiempo.

Hace nada han intentado arreglar esta carencia añadiendo la opción de realizar backups automáticos a Google Drive, pero es una solución a todas luces inferior a Telegram. Por ejemplo, muchísima gente no tiene ni idea de lo que es Google Drive (comprobado por un servidor con varios amigos y familiares, sobre todo mayores). Esta gente suele obviar la ventana de copia de seguridad en Drive porque no tienen ni idea de lo que se les está preguntando. Sea como sea, el hecho de usar un servicio externo y en cierta manera bajo demanda siempre será inferior en cuanto a facilidad y usabilidad, sin contar que siempre se pueden perder mensajes (imaginemos que tenemos puesto copia semanal y se rompe el móvil justo un día antes de que cumpla dicho plazo… habremos perdido 6 días de conversaciones y archivos).

4.- Sincronización entre dispositivos

Otra de las joyas de la corona de Telegram es su capacidad de estar sincronizado de manera total y absoluta en todos los dispositivos en los que lo tengas. Vamos a explicar un ejemplo práctico: estás chateando con la aplicación de escritorio en tu ordenador, con todo lo que eso suele implicar (mensajes de texto, fotos, vídeos, audios, etc.). De repente, te llaman tus amigos para salir a tomar algo, así que vas con ellos y en cierto momento, echas un vistazo al programa en tu móvil y todo está exactamente igual que como lo dejaste en el ordenador (siempre que no te haya escrito nadie más, claro). Durante ese ratito que estás fuera, chateas puntualmente con varias personas. Llegas a casa, te pones el pijama y vas al sofá, y echas mano de tu tablet. Miras Telegram y ahí está todo, al día, sin tener que hacer tú nada especial, todo está completamente sincronizado y sin tener que realizar ninguna acción específica.

Ahora supongamos que tu móvil se te cae y se rompe de manera que no tiene reparación posible. O te lo roban. Pues bien, cuando te compres tu nuevo terminal, sólo tendrás que instalar Telegram e identificarte y en unos segundos verás que todas tus conversaciones y archivos están al alcance de tu mano, tal cual se dejaron por última vez. Nada de tener que realizar restauraciones de copias de seguridad, ni nada similar: todo automático. Amigos, digan lo que digan, esta función es uno de los mejores inventos del hombre.

Si te pasa lo mismo con WhatsApp… pues lo mejor que puedes hacer es rezar por haber hecho alguna copia de seguridad externa (que no las hace ni el tato y siempre será de hace unos días/semanas/meses), o por haberte acordado de activar los backups en Drive (si sabes lo que es y asumiendo que lo más normal es haber perdido días de material).

5.- Seguridad

En este campo Telegram le da otra buena goleada a WhatsApp. El fundador de Telegram, de origen ruso pero en cierta manera exiliado a Alemania, siempre ha declarado que su objetivo era crear la aplicación de mensajería más segura del mundo, sobre todo enfocada a esquivar a los siempre efectivos servicios secretos de Rusia. De hecho, tan segura es la aplicación que en algunos artículos amarillistas se mencionó el hecho de su uso por parte de terroristas (en este artículo de mi blog personal doy mi opinión sobre este tema, que se puede sintetizar así: si es segura para los terroristas, entonces para mí, que soy un usuario de lo más pacífico y sin atisbo alguno de radicalidad, es la panacea de la seguridad).

Un ejemplo de todo esto es que Telegram ofrece la opción de chats seguros con cifrado end-to-end, es decir, que los mensajes nunca pasan por sus servidores sino que se cifran y descifran en los dispositivos de cada usuario que participa en la conversación. En estos chats puedes programar la autodestrucción de los mensajes (sean texto, vídeo o imagen) para que se borren automáticamente una vez pasa el tiempo que le indiquemos. Además, no se pueden reenviar y si el otro participante en la conversación hace una captura de pantalla, seremos informados de ello. Las imágenes no se muestran automáticamente de manera completa, sino distorsionadas, y sólo las veremos si pulsamos encima de ellas y mantenemos dicha pulsación (lo cual dificulta enormemente el hecho de guardarlas de alguna manera).

Pero no sólo los chats secretos son seguros, ya que los chats normales, por otro lado, se guardan en los servidores de Telegram cifrados: ni siquiera los empleados pueden acceder a ellos. Y cuando todos participantes borran el chat, este se desvanece.

Aunque no se puede afirmar nunca que un sistema sea 100% seguro, creo poder asegurar que en el campo de la mensajería difícilmente se puede pedir más de lo que nos ofrece Telegram. Como anécdota, comentar que por dos veces ofreció una recompensa de 300.000 dólares para la primera persona que pudiera romper su cifrado. Nadie se llevó el jugoso premio.

 

Continuará…

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Juanjo

Me llamo Juanjo y en un sucinto resumen se podría decir que soy un informático adicto a las series, el cine y la lectura, además de apasionado por los ordenadores, móviles, gadgets, internet, videojuegos… lo que viene a ser un geek ;).