Cómo forzar la actualización a Windows 10: manual para impacientes

Hoy ha sido un día largamente esperado por muchos, ya que se daba el pistoletazo de salida a la tan esperada (y bien reputada, aunque parezca mentira) nueva versión de Windows: Windows 10. Un servidor, que ya estaba hasta las narices de tener que soportar el icono de reserva de actualización en la barra de tareas, también estaba entre los que deseaba probar cuanto antes el nuevo bebé de Microsoft.

Pero hete aquí que te das cuenta de la crueldad del destino y cómo disfruta este frustrando nuestras ansias frikis… todo el día trabajando con mi ordenador principal, esperando que en cualquier momento saltara la tan deseada actualización, haciendo Windows Update cada dos por tres… y nada. Pero eso sí, en mi disco duro había una “preciosa” carpeta denominada $Windows.~BT que me ocupaba la friolera de 6 gigas y pico y que, a todas luces, contenía lo que era la fuente de mi ansia. Varios intentos infructuosos de arrancar la actualización desde esta carpeta cayeron en saco roto.

Windows-10-el-ultimo-SO-de-Microsoft

Así que, cansado ya de esperar, me encomendé a San Google para que ilustrara mi embotada mente… y ahí estaba la información para que los impacientes ansiavivas como yo pudiéramos disfrutar petando nuestro ordenador actualizando a Windows 10. Y, cómo no, mi corazón altruista de inmediato pensó en vosotros, benditos lectores de Inforadictos, y por si acaso hay algún otro frikilandio por ahí que no quiere esperar me permito traeros estas instrucciones.

Existen 2 métodos para hacerlo, siendo el primero el más sencillo y rápido (y también el que más opciones de funcionar tiene): Leer más

Rectificación: Phone House ya aplica correctamente la promoción del 15% de descuento en móviles y tablets Samsung

Totalmente estupefacto, y por una de esas casualidades que no sabes muy bien por qué pasan, se me ha ocurrido entrar en la web de The Phone House de nuevo hace escasos momentos… con la increíble sorpresa de que ahora sí que están aplicando del descuento del 15% sobre los terminales Samsung de manera directa!!!

O sea, recapitulando, la conclusión a la que podemos llegar es que, al final, lo que comentaba en mi último post era acertado: se trataba de un bug en la web de The Phone House. Pero aunque esto podría ser comprensible, lo que me deja más alucinado es que la comercial que me ha atendido (de nombre Laura, para más señas), tenía una información totalmente errónea sobre el tema. Evidentemente esto no es culpa de ella, sino de la información que la empresa da a sus trabajadores. A mí se me ha ocurrido volver a mirar pero… ¿cuánta gente no lo hará y se perderá la oferta que en un principio le interesaba?

Aunque pensándolo bien, no sé si ha sido demasiada buena idea, porque este es el resultado: Leer más

Phone House y su publicidad engañosa (15% descuento en móviles y tablets Samsung) (RECTIFICADO)

Añadido rectificativo: Unas horas después de haber publicado este artículo, tengo que matizar que lo dicho aquí ya ha quedado obsoleto por lo que cuento en este otro

Estas últimas semanas se ha dado la casualidad de que a un servidor le han ocurrido ciertas cosillas que daban material para algún que otro post (y, curiosamente, todas sobre el mismo tema). Sin embargo, lo que me acaba de pasar hace un rato debo contarlo ahora dado que esta oferta (cabría llamarla estafa, casi mejor) empieza hoy y termina el domingo, así igual consigo evitar que algún lector de emocione para luego llevarse un buen disgusto.

Empecemos. Hoy recibo un correo de Phone House, concretamente este:

Oferta engañosa Phone House

Está copiado todo lo que había en el mail. Cualquier persona normal, al ver dicho correo, lo que piensa es que se aplica un 15% de descuento sobre el precio de de todos los móviles y tablets Samsung libres. Como hace ya un tiempo que le tengo ganas a un S6 Edge, hago mis cálculos y decido ir a por un Galaxy S6 Edge de 64 gigas en color verde esmeralda. Así que pincho en el correo, y me lleva a la web de The Phone House, en la cual puedo ver lo siguiente: Leer más

Descargar Odin 3.09 y drivers para móviles Samsung (necesarios para hacer root y actualizar firmware)

Estos últimos días me ha tocado estar trasteando con mi Galaxy Note 4 más de lo habitual, lo cual me ha hecho “disfrutar” de volver a retomar viejas costumbres consistentes en formatear móvil, instalar nueva ROM, probar unos días, acordarte de toda la familia de los ingenieros de Samsung y/o Google… y vuelta a empezar. De hecho, creo que empieza a ser factible que haya erosionado los circuitos de tantas veces como he realizado el antedicho proceso.

Una de las cosas que más “echaba de menos” es la problemática implícita a la descarga de todo el software necesario para realizar estos procedimientos. Para un usuario avezado en la temática no será demasiado difícil encontrar los programas y archivos que hacen falta, sin embargo, a poco que seas un tanto neófito te vas a dar de bruces con multitud de webs que van a intentar aprovecharse de tu desconocimiento para intentar que ejecutes archivos repletos todo tipo de virus y demás fauna malware. Y sabiendo cómo se las gastan hoy en día los ciberdelincuentes a la hora de perfeccionar sus creaciones, muchas veces es difícil discernir si estás descargando de un sitio fiable o no.

Samsung Galaxy Note 4

Es por esto que he decidido, aprovechando la coyuntura del trabajo realizado estos días con el Note 4, realizar una serie de artículos relacionados con los procesos que he llevado a cabo, como rootear, downgradear de Android Lollipop a Kit Kat… Y el primer post no podía ser otro que este, ya que son las herramientas básicas para empezar: Leer más

Qué bonito es ir al cine en verano

Hoy he ido al cine. Como más de uno de los que me seguís hace tiempo pensaréis, “para variar”. Ha sido una experiencia de lo más “grata”, si tenemos en cuenta estos factores:

– Es verano y los adolescentes estudiantes (la inmensa mayoría) tienen vacaciones.
– Es miércoles y es día del espectador (entrada más barata).

Pues bien, después de cenar y yendo con el tiempo suficiente, entramos en el recinto y lo primero que vemos son colas kilométricas para coger las entradas. Con paciencia estoica aguardamos nuestro turno y, por fin, podemos entrar con la película acabando de empezar.

Lo primero que nos encontramos es que en las butacas que teníamos asignadas (entradas numeradas) habían sentados 3 adolescentes, los cuales a pesar de que nos ven en la escalera comprobando nuestras entradas y mirando sus asientos, y aun a sabiendas de que no estaban sentados en su sitio no mueven sus culos hasta que se lo decimos, riéndose y diciendo algo así como “vaya, nos toca ir donde debíamos”. Por lo visto en los nuevos planes educativos ya no se enseña lógica, porque en caso contrario deberían poder imaginar que si pones tus santas posaderas en el número que NO es tuyo, lo más normal es que luego te tengas que levantar. Empezamos bien.

Posteriormente, durante el primer cuarto de película, teníamos a un grupo de niñatos (ojo que no digo niños, sino niñatos) sentados en la parte más alta de la sala, que no dejaban de hablar como si estuvieran en el bar, riendo y haciendo unos comentarios que por lo visto asumían de lo más graciosos (cuando no eran más que chorradas que lo único que provocaban era vergüenza ajena). Al final, y después de ver que ya varias personas se dirigían a ellos en tono enfadado, han decidido moderar un poco el tono (sin erradicarlo del todo, faltaría más).

Cine

Un servidor, que estaba “disfrutando” de la situación notando cómo le subía la presión arterial, empieza a notar otros placeres mundanos como los efluvios corporales “sobaqueros” de alguna de las almas que reposaban cerca. Menos mal que la chica que estaba sentada a mi lado se apiadó de mí y se sacó una puñetera hamburguesa del McDonald’s para zampársela tal cual, ya que así mató los antedichos efluvios con el suave y aromático hedor a grasa recalentada y pepinillo. En ese momento uno empieza a estar de acuerdo con los carteles que solían ponerse y que rezaban “prohibido entrar con productos alimenticios adquiridos en el exterior de este recinto”. Yo añadiría “y personas sin un mínimo sentido de la educación y respeto”, pero no vamos a ponernos quisquillosos. Leer más