Los cuentavidas


Acabo de leer esta entrada de Keko y precisamente tiene mucho en común con lo que pensaba escribir hoy. Voy a aprovechar la coyuntura y definiré otro tipo de cliente para completar los términos acuñados por él en su post (Clientus Poyaque, Transporticus Poyaque y Clientus Poyaque Habitualis). El término que introduzco en nuestro diccionario de “tenderos pringaos” particular es: Clientus Calfabolus (también conocido como Clientus Cuentarrollus).

Cliente pesado No sé si será porque somos una tienda de pueblo, o quizá por que uno de mis mayores defectos es no saber decir que no (esto lo voy intentando corregir). El caso es siempre he tenido un arte especial para atraer a los típicos pesados que nadie quiere cerca, desde mucho antes de tener la tienda. Otros tienen un arte en deshacerse de estas sanguijuelas que es admirable. Es como cuando te llaman por teléfono para hacerte una encuesta, o para intentar venderte un producto que no vas a querer: lo que hacen la mayoría es cortar por lo sano y colgar si hace falta para no perder el tiempo. Yo no puedo, me pongo en la piel del que está al otro lado y le contesto sus preguntas o le escucho la retahíla de mentiras para intentar colarme sus “productos revolucionarios”.

Hecha esta introducción autoanalítica quiero referirme a los pesados clientes que vienen a la tienda a contarnos su vida y milagros. De estos, a lo largo de los años, he tenido para ir y vender. Al principio, cuando abres el negocio, quieres quedar bien con todos (y además no tienes tanto trabajo) y por tanto intentas entablar una conversación fluida con el cliente para entender mejor sus necesidades. A veces, sin querer, te metes en temas algo más personales que se salen del ámbito estricto de la venta. ¡¡¡Gran error!!!. El Clientus Calfabolus se creerá que no eres un tendero, sino una persona sin vida social que además de informático trabajas como cura que está ahí para escuchar todos sus pecados (informáticos o no). Además, como suele ser gente sin muchos amigos, también asimilarán que tú quieres serlo.

Cada vez que pase por delante de la tienda entrará a “hacerte la visita”, pero cuando te pregunte “¿cómo estás?, ¿cómo te va la vida?”… ¡¡¡No caigas!!! No le interesas en absoluto. No habrás tenido tiempo ni a pronunciar la primera sílaba cuando te empezará a contar sus victorias ante los virus que han intentado entrarle, sus éxitos cuando arregló el gran problema que tenía el PC de su primo/cuñado/hermano, cómo ha conseguido hackear (textualmente) el wifi de su vecino, lo hábil que es reventando cabezas en el Soldier of Fortune, y así infinitas cosas. Tú, como excelente persona que eres, le escucharás y le alegrarás las orejas diciéndole lo bueno que es en todo lo que habla. Craso error, estas garrapatas se alimentan a base de ego y cuando comprueben tu “admiración” por sus hazañas estarán deseando que pase el tiempo para volver y hacerte perder una horita o dos más.

Pero si te cuentan batallitas informáticas igual hasta te puedes dar con un canto en los dientes, porque el segundo eslabón en esa relación tan fructífera será que te hable de cosas personales. Casos verídicos:

– Ex-cliente que las últimas veces que vino nos contaba, lleno de orgullo y satisfacción, cómo había conseguido por Ebay una tarjeta gráfica de gama alta a un precio excelente (de un vendedor americano). Le cogió el gustillo y se compró por internet una caja de ordenador Thermaltake, una fuente también Thermaltake de tropecientos vatios con multitud de conectores, placa base, procesador… Imaginaros que sois vendedores de coches y yo voy a contaros las gangas que encuentro online en Alemania: el colmo de la cara dura. Ojo, que me parece estupendísimo que cada cual compre donde quiera y al precio que quiera, pero de ahí a hacerme perder el tiempo contándomelo y encima teniendo yo una tienda de lo mismo… pufff.

Como anécdota la primera compra que hizo por Ebay fue a un chino que ofrecía Estafas online en Homotecno micros de AMD a un precio ridículo. Me lo contó y le avisé de que era imposible por muy chino que fuera. El tío va y le paga por Western Union 200 euros del ala y por no recibir no recibió ni una caja con piedras.

– Cliente que desde hace meses le da por jugar al Airsoft. Cada cierto tiempo se asoma por la tienda a mostrarnos sus nuevas armas (réplicas)… Si vierais la cara que ponen algunos cuando entran y se lo ven con una metralleta que ni Rambo en sus mejores tiempos, para morirse. Lo mejor fue el día que trajo por primera vez la metralleta, sin darme tiempo a abrir la boca la sacó de la bolsa y dirigiéndose a una caja de cartón que teníamos vacía empezó a disparar bolas sin pensárselo dos veces, con una cara de satisfacción impagable (lo bueno del caso es que había más gente en la tienda). Por la noche limpié y saqué bolitas para montarme una sucursal.

– Cliente joven que de cuando en cuando entra para contarme el fin de semana de marcha que se ha pegado y, sobre todo, sus hazañas sexuales (con pelos y señales).

Y así podría seguir y seguir con todos los que hemos tenido desde que abrimos, pero creo que con estos ejemplos os queda claro lo que quiero expresar.

Por último, aclarar de dónde he sacado el término Calfabolus. Se trata de una palabra que uso desde que empecé a sufrir a esta subespecie de individuos. En valenciano, “calfa” es “calienta” y “boles” es “bolas”. Uní los dos vocablos y acuñé “calfaboles“. Creo que sobran más explicaciones, ¿verdad?

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Juanjo

Me llamo Juanjo y en un sucinto resumen se podría decir que soy un informático adicto a las series, el cine y la lectura, además de apasionado por los ordenadores, móviles, gadgets, internet, videojuegos… lo que viene a ser un geek ;).

  • Cuando he visto el post he pensado: menuda parrafada, se ha quedado la mar de agusto. Y se nota que has disfrutado escribiéndolo jajajaja. Me ha encantado lo de “escalfabolus” creo que con tu permiso lo añadiré a mi vocabulario xDD

  • Lo tenéis chungo en las tiendas con los cuentavidas. Porque el sueldo sale del cliente y no se puede uno pasar la vida perdiendo clientes.
    Yo en eso lo tengo mejor, mis clientes son mis usuarios y en la medida en la que no pagan mi sueldo para determinadas cuestiones pringao how-to puedo permitirme ciertos lujos.

  • nukero

    Cuánta razón tienes Scirius Vulgaris. Yo tuve al principio un par de estos personajillos. Ahora paso menos tiempo en la tienda y me he librado de ellos, también la gente que está ahora allí. Pero supongo que a ellos les haya tocado otros “calfabolus”

  • Naqh

    Jejeje… que entrada mas buena 🙂
    Ya hacia tiempo que quería hacer algun comentario pero nunca tenía nada lo suficientemente interesante que decir… tampoco es que lo tenga ahora pero… 🙂 por lo menos puedo corroborar que todo lo q se dice en esta entrada es cierto.
    Tengo el honor de haber presenciado algunas de las taladradas de cabeza que cuentas y muchas veces he visto tu paciencia en limites bajo cero 🙂
    Aunque no tuviste la suerte de estar en una de las mejores 🙂 esta le toco a uno de tus dependientes, estabamos hablando de nuestras paridas cuando entra un hombre con su hijo pequeño de unos 8 años, y le dice que su hijo quiere ponerse internet… el dependiente le empieza a explicar pero el hombre lo corta y le dice… “si si… pero ¿que es internet?”
    jajajaj… la cara del dependiente fue de foto… pero la contestación aún fue mejor 🙂 “pues… pues… pues… internet es… es otro mundoooo…” jajajaj… después ya le explico qué es lo que se podía hacer en internet(bancos, periodicos, … se lo olvido decir q está petado de porno :D) pero juro q vi una gota de sudor en su sien 🙂
    Este es un buen ejemplo de que en cualquier momento te pueden obligar a convertirte en psicologo, profesor de internet, o simplemente en una oreja gigante que absorba todo lo que vaya saliendo del boquino del Calfabolus.
    Un saludo tio 🙂

  • Sicuatro

    Hola a todos.

    Yo tuve alguno cuando estuve trabajando en una tienda, pero no eran demasiado pesados. Hasta hace poco he sido pringao, pero desde que empecé a cobrar a los usuarios de pringao a los que no he podido dar largas, no sólo me molestan menos, sino que me siento mejor 😀

    Saludos.