El problema de los consumibles

Impresora multifunción en Homotecno Este viernes tuve una conversación muy entretenida e instructiva con un amigo sobre una idea que lleva unos días rondándome la cabeza que consiste, básicamente, en dejar de comercializar cartuchos de tinta y consumibles de grabación en nuestra tienda. Por supuesto es un pensamiento con muchos matices y a la que le falta un período de madurez y cálculos más prolongado. Pero en esto que ayer domingo pasó lo que cuento en el post anterior a este, denominado Testimonio estremecedor, y he decidido exponeros mis divagaciones aún cuando todavía están en pañales.

La base de la idea reside, cómo no, en la escasa rentabilidad que ofrecen estos productos y la conveniencia de ofrecerlos en una tienda pequeña de un, a su vez, pequeño pueblo como el nuestro. Los motivos por los que nos planteamos esto son los siguientes, estando todos ellos relacionados entre sí:

– El ritmo de cambio en los modelos de impresora es inasimilable. Recuerdo que hace tiempo las marcas renovaban sus productos más o menos 1 vez al año, y éstos estaban preparados para durar mucho tiempo. El mismo cartucho servía para muchos modelos diferentes de la misma marca. Hoy en día la cadencia en los cambios de gama está mucho más acelerada, del orden de los 6 meses, y por supuesto cada nuevo ciclo implica en la mayoría de los casos diferentes consumibles de tinta. Además las impresoras de hoy en día son de usar y tirar, muchas marcas como Epson y HP sólo dan 1 año de garantía sobre ellas y cuando se estropean fuera de este período (que lo hacen muy a menudo) no compensa arreglarlas. Todo esto nos obliga a tener un stock de cartuchos brutal, sumándole el hecho de que también tienes que traer compatibles pues muchos clientes los solicitan, dando como resultado una duplicidad del stock para cada modelo de cartucho.

– La inmensa mayoría de productos de impresión que hay en el mercado llevan, desdeCartuchos de tinta en Homotecno hace tiempo, 4 (o más) cartuchos (negro, cian, magenta y amarillo). Si antes ya resultaba complicado gestionar el stock de consumibles con 2 cartuchos por modelo de impresora, imaginad ahora con el doble. Y si ofertas compatibles, ya no te digo nada: mínimo 8 cartuchos por cada gama. Las marcas nos venden esta nueva forma de trabajar como un ahorro para el consumidor ya que éste sólo cambia el cartucho del color que realmente se agota, pero yo me pregunto… ¿desde cuándo un fabricante se preocupa realmente de que el usuario ahorre? Estoy seguro de que si han impuesto esta opción es porque, al final, les sale más rentable a ellos que al cliente final. Esto se merece un post aparte así que no me extenderé sobre ello.

– Los cartuchos caducan, son perecederos. Si contamos todos los cartuchos que hemos tenido que desechar por este motivo a lo largo de los años nos sorprenderíamos de cuántos hemos tenido que vender para amortizar los caducados.

– Los mayoristas con los que trabajamos no te envían 1 o 2 cartuchos de tinta. Hay pedidos mínimos. Un caso habitual es el del cliente que viene y te pide para un modelo que en ese momento no tenemos, y por supuesto “me corre prisa que la niña tiene que imprimir un trabajo muy importante para la facultad”. Y para quedar bien tienes que pedir material que muchas veces no necesitas de inmediato para rellenar el pedido y así que te lleguen los consumibles a tiempo.

– Respecto a los CDs y DVDs, qué voy a decir. El famoso canon de la SGAE y compañía cds en Homotecno hace que ya no valga la pena. Hay multitud de tiendas online en las que puedes adquirir estos consumibles sin el antedicho canon, te los envían a casa incluso sin gastos de envío si llegas a un mínimo en el pedido. Además hay multitud de establecimientos de la competencia que venden estos productos sin el “impuesto revolucionario” de los autores (sólo hay que ir al chino de la esquina para verlo), y si quieres hacerlo igual estás arriesgándote a tener problemas.

– Por último, lo de siempre: el margen. Como todo en informática el beneficio que se obtiene de la venta de estos productos es muy escaso (y eso que comparado con otros elementos de hardware el margen es mayor). Con uno que tengas que retirar por caducidad, tienes que vender unos cinco sólo para compensarlo.

Todo esto me hace plantear hasta qué punto es rentable vender consumibles de este tipo. Las posibles soluciones que se me ocurren son las siguientes:

– Enviar a los clientes a adquirir sus cartuchos al centro comercial cercano (por ejemplo), donde hay una franquicia de una cadena que vende sobre todo electrodomésticos y que disponen de un inmenso stock de cartuchos de todas las marcas. Evidentemente este es el peor remedio ya que estás enviando a un cliente a la competencia, pues estas cadenas también venden ordenadores, cámaras digitales, GPS, etc. Sin contar el efecto negativo que puedes crear sobre el cliente al venderle un dispositivo y luego no darle la opción de adquirir sus consumibles. Por último, el cliente también puede optar por dirigirse a otras tiendas como la nuestra en otras poblaciones cercanas y por tanto das la opción a que esa tienda lo “conquiste”.

– Otra opción, que ya he visto en varias empresas pequeñas como la nuestra, es dirigir al cliente a una tienda online de confianza donde pueda comprar sus consumibles de impresión y grabación. Estas tiendas ofrecen unos precios muy competitivos, suelen tener un stock bastante grande de todos los modelos y además te lo envían a casa contra-reembolso en 24 horas como hemos comentado más arriba. Contando los gastos de envío el cliente paga lo mismo o incluso menos. He observado que lo que suele hacerse en estos casos es convertirse en afiliado de la tienda online, de manera que nosotros ganaríamos incluso una pequeña comisión por cada venta que derivemos. El gran hándicap de este sistema es que la gran mayoría de nuestros clientes no están acostumbrados a comprar online y no se fían incluso aunque no tengan que dar datos bancarios o de tarjeta de crédito.

– La solución que más fuerza está teniendo es traer cartuchos bajo pedido, incluso usando las tiendas online de las que hablamos porque así puedes pedir 1 cartucho si se diera el caso y te lo envían sin problemas. El inconveniente de esta opción es el precio que deberíamos cobrar al cliente final, ya que además de que no salen tan baratos como adquirirlos en un mayorista oficial habría que sumar los portes, por lo que si quieres ganarte algo el precio final se dispara.

Como podéis observar, los pros y los contras son tantos y tan variados que optar por una solución concreta es difícil. Os invito a que dejéis vuestra opinión en los comentarios, así como cualquier idea que se os ocurra que pudiera darnos otro punto de vista sobre el problema.


Acerca del autor Ver todos los posts Web del autor

Juanjo

Me llamo Juanjo y en un sucinto resumen se podría decir que soy un informático adicto a las series, el cine y la lectura, además de apasionado por los ordenadores, móviles, gadgets, internet, videojuegos… lo que viene a ser un geek ;).

  • Nosotros mantenemos los consumibles, como una forma de que el cliente entre a la tienda. Con ellos se gana algo, pero ya digo más que nada que el cliente pase por la tienda, porque sino, si que no venderíamos nada.
    También nuestros mayoristas de tinta son más flexibles, los portes no son muy caros y nos dejan pedir referencias sueltas sin mayor problema.

  • Hola tendero, muchas gracias por expresar tu punto de vista. Tienes razón, la verdad es que algunos de los clientes nuevos llegan porque antes han entrado a comprarte el típico cartucho de tinta. Es un punto a tener en consideración aunque en nuestro caso al ser el único establecimiento de la población no tiene tanto peso como seguramente en el vuestro.

    También te agradezco el apunte sobre los mayoristas, una buena solución sería seguir tu ejemplo y buscar un proveedor especializado en consumibles y que no impusiera un pedido mínimo. Me centraré en ello cuando disponga de un rato libre.

  • Nosotros únicamente vendemos cartuchos originales.
    Con los originales no tengo ningún problema “raro” no como si me suelen dejar caer algunos clientes al comprar un “original”
    únicamente vendo dos marcas de impresoras, Hp y Epson.
    Y solemos tener en stock un cartucho de los modelos que tenemos justo en ese momento en venta y del inmediatamente anterior.
    Los que quieran cartuchos de impresoras (nuevas o viejas) de gama alta, se piden. Los que quieran cartuchos de impresoras de gama muy bajas (de las que ni recomiendo ni vendo) se piden.
    Y los que quieran cartuchos de cualquier modelo obsoleto, se piden.
    Y les urge mucho pues que vayan al carrefour, pero si no pueden esperar de un día para otro, más no puedo hacer…

  • Pingback: Al otro lado del mostrador » Vendiendo impresoras()

  • Saggy

    Yo cuando abrí la tienda me fié de un comercial que me recomendaron, de un “fabricante” de compatibles (luego me enteré de que fabrican mucho menos de lo que dicen, importan de china; se le escapó un día al comercial),y me hice con un pack de tinta de muchos modelos, y algunas referencias todavía las tengo en tienda, y desde luego no las venderé en la vida. Y además, como dices, cada vez que hacía un pedido tenía que comprar un mínimo, con lo que el stock era cada vez mayor. Ahora he cambiado de distribuidor, compro las originales y las compatibles a la misma empresa, sin pedidos mínimos, y he reducido el nº de modelos que traigo.Desde luego, si me pongo a echar cuentas de los cartuchos que fallan, los que caducan, y los que el cliente “estropea” por no saber colocarlo(que se va a hacer, les doy otro y les explico como ponerlo) no es muy rentable, pero como dice El Tendero es un servicio que hay que dar, para que la gente acuda a la tienda.

  • sandie

    Con filacero en tus viajes puedes encontrar avión, hotel, auto, paquetes, cruceros y atracciones en el único portal en México con los mejores precios. Sé tu propio agente de viajes.