Autor - Juanjo

Garantía de 2 años: una falacia


A raíz del artículo anterior ha surgido en los comentarios un tema que considero muy interesante y en el que mucha gente está equivocada. Se trata de la garantía, y más concretamente voy a escribir sobre la garantía en los aparatos informáticos.Desde que salió la nueva Ley 23/2003, de 10 de julio mucha gente ha asumido que cualquier cosa que compre tiene 2 años de garantía. Aunque es así, hay que distinguir qué tipo de servicio postventa CREEMOS que nos van a dar, ya que en mi experiencia con clientes finales prácticamente todos lo asumen de la siguiente manera:

Yo compro un cacharro+ese cacharro tiene 2 años de garantía=si ocurre un problema en esos 2 años voy a la tienda y me lo cambian por otro.

La gente cree eso en el 99% de los casos. Menos mal que la mayoría entiende que si se rompe por un mal uso (golpes por ejemplo) eso NO entra en garantía, aunque muchos siendo conscientes de ese mal uso no te dicen nada para ver si “cuela”, pero eso es tema para otra entrada en el blog. Ah, y además eso de que “te lo cambian por otro” ya está pasando de moda, ahora lo que “mola” es que te reparen el producto: compras un portátil de 1500 euros, por poner un ejemplo; a los 15 días se te escoña y lo envías a la servicio ténico. El resultado más normal es que te devuelvan reparado el que enviaste, u otro modelo igual pero también reparado (y normalmente con alguna marca, arañazo, etc. que el tuyo no tenía).

Algunas marcas como Benq dan un DOA de 5 días: si el portátil se te rompe dentro de los 5 días siguientes a la fecha de compra, entonces tienes derecho a que te lo cambien directamente por uno nuevo. Esto no lo hace casi nadie, de hecho en portátiles sólo recuerdo ahora mismo a Benq, y eso por eso mismo que desde hace meses estamos vendiendo esa marca principalmente en nuestra empresa. Como todos los servicios técnicos el de Benq no se libra de hacer pifiadas (esto también será tema de otro post), aunque dentro de lo que cabe y hasta ahora al final se han solucionado.

Bien, después de esta introducción voy a abriros los ojos: la garantía de 2 años, entendida como lo que he expuesto más arriba, no existe en todos los casos. Hay muchas marcas que venden sus productos con 1 año: Epson, HP, Toshiba, Acer… Algunos clientes cuando les dices que el multifunción que están comprando (los Epson de 89 euros se venden como churros) tienen un año de garantía ponen el grito en el cielo, empiezan a ponerse colorados mientras escupen improperios mil: eso no puede ser, es ilegal, etc. etc. Cuando se tranquilizan, les explico lo siguiente: la ley contempla que SÓLO en los 6 primeros meses tras la compra, se da por su supuesto que la falta de conformidad con el producto ya existía cuando se adquirió, por lo que el consumidor puede exigir hacer uso de su derecho a la garantía automáticamente. Sin embargo, pasados esos 6 meses, el consumidor deberá demostrar que el defecto era de origen y no se ha debido a un mal uso (mediante un informe de un técnico o perito, por ejemplo).

Y ahí es donde la hemos liado. La nueva Ley desplaza la carga de la prueba al consumidor una vez pasados los primeros 6 meses. Así pues, cuando adquirimos uno de esos famosos productos “con 1 año de garantía”, lo que se nos está diciendo muy sutilmente es: durante ese primer año el postventa funcionará de la manera “normal”, pero como se te rompa después prepárate que te lo vamos a poner tan chungo que se te van a quitar las ganas de ir tocando las pelotas, cliente insolente.

Todo esto, lo cual considero una tomadura de pelo descomunal (empezando por el legislador que ingenió la redacción de la Ley), hizo que en nuestra empresa se intentara evitar en la medida de lo posible comercializar productos de esas marcas “un-año-y-te-jodes”. En vez de Epson o HP en impresoras y multifunciones ofrecemos Brother y en vez de portátiles HP o Acer ofrecemos Benq.

Lo bueno es que aún así mi puñetera tecnoadicción pudo conmigo y caí en las garras de Toshiba, espero que sea una lección que me impida volver a repetir el error.

Aventuras y desventuras con un portátil Toshiba

Uno de los motivos que puede llevar a alguien a iniciar un blog, una página web, un foro, etc. es la mala leche. Cuando compras un producto o adquieres un servicio que resulta ser un fiasco lo primero que quieres es manifestarlo a los cuatro vientos, con el objetivo de evitar en la medida de los posible que la persona que te está escuchando se sienta tentado de adquirirlo. Se trata, en definitiva, de “joder” a la marca. Somos conscientes de que en la mayoría de los casos una queja al servicio de atención al cliente no va a servir de mucho, por no decir nada. Así que expresamos nuestro derecho al pataleo a través de lo único que podemos hacer: contar nuestro caso.

Bien, pues esta es mi situación. Hace pocos días decidí darle puerta a mi “viejo” HP Centrino para dar el salto a un Centrino Duo. Como siempre me suele pasar cuando quiero algo lo quiero YA, así que me puse a buscar en mis proveedores de confianza a ver qué modelos había (de marca). También como siempre me dije a mí mismo que no me gastaría mucha tela, pero para no perder la costumbre mi conciencia se hizo la sueca y entre las pocas opciones que había me pillé un Toshiba, concretamente el modelo A100-166 (Core Duo T2400 1.83, Bluetooth, 1 GB RAM, 100 GB – Serial ATA-150 – 5400 rpm, Ati Mobility Radeon X1400 256 MB, Altavoces Harman Kardon).

– Primer problema: estos japoneses… ya no saben que hacer para vender portátiles. Ahora resulta que los venden con bichos dentro, para que tengas compañía (tipo Tamagotchi). Sí sí, no veáis la cara que se me puso cuando a los dos días de empezar a manejarlo me apareció UN BICHO en el panel TFT, paseándose tan campante por mi pantalla y sin que lo pudiera tocar (estaba entre el panel TFT y el cristal exterior). Y claro, no era cuestión de apretar el cristal no fuera que lo espachurrara y se me quedara para toda la vida allí. Como sé que esto es difícil de creer, me cogí mi Nokia N70 y grabé un par de videos con el bicho correteando por ahí:

– Segundo problema: también relacionado con la pantalla. Supongo que si habéis visto los videos, habéis notado el ASQUEROSO RUIDO como a transformador estropeado, así como un “ñieeeeeeeeeee” permanente. Pues bien, este ruido proveniente de la pantalla es el que tengo que soportar cuando uso mi nuevo y flamante portátil, como en estos momentos.

Lo más curioso del caso es que sólo suena si pones la pantalla en unos 70 grados o más, si la bajas por debajo de ese nivel el ruido cesa pero por supuesto es imposible trabajar así. Además, si aprietas el plástico que hay detrás de la pantalla consigues que deje de sonar durante unos minutos, pero al final VUELVE el muy…

Una de las cosas que más me gustó de este portátil fue el hecho de que incorporase altavoces Harman Kardon, el HP que he comentado más arriba también los tenía y cuando pruebas uno de estos ya no quieres volver a escuchar altavoces “normales”. Pero claro, el dichoso ruido hace un acompañamiento a los Harman que no veas.

– Tercer y más leve “problema”: ¿a qué brillante diseñador se le habrá ocurrido la espantosa idea de colocar el panel de teclas multimedia AL LADO del teclado? ¿Será que los teclados de portátil suelen ser espaciosos y cómodos como para encima ir quitándole espacio? Añadidle que las teclas, además de pequeñas, tienen un tacto de portátil de 600 euros (cuando vale más de 1500). Dos fotitos al canto:

En fin, hasta aquí mi odisea con este cacharro. Toshiba siempre ha sido una marca de reconocido prestigio en el mundo de los portátiles. Antes de adquirirlo ojeé varios foros a ver la opinión de la gente, pero era tan nuevo que no encontré muchas. Sí pude leer que algunos decían que Toshiba ya no es lo que era, y no puedo más que afirmar lo mismo: el portátil no está mal, pero no es lo que me esperaba (sin contar lo que he escrito en este mensaje). Además, no es de recibo que un portátil de esta categoría y precio sólo cuente con un año de garantía y tengas que pagar una ampliación para tener más tiempo de la misma, cuando otras marcas como BENQ ya hace meses que están dando los dos años de rigor (y encima IN SITU).

Las prisas son malas consejeras, en este caso si me hubiera esperado hubiera podido adquirir un portátil de la antedicha BENQ por ejemplo a bastante mejor precio y con más tiempo de garantía.

Bienvenidos

Bienvenidos a este nuevo blog. Hacía ya mucho tiempo que le daba vueltas al tema de crear una bitácora que no estuviera vinculada exclusivamente con mi trabajo (aunque el mismo es eminentemente tecnológico), pero siempre había cosas más importantes que hacer. Como todo, llega un momento en el que te decides y te lanzas…. espero tener la constancia requerida para llevar esto de una manera más o menos constante.

Un saludo y gracias por tu visita.